Purmamarca está ubicada a 2192 m.s.n.m. y a 65 km de distancia de la capital jujeña. Este antiguo poblado está enclavado al pie del Cerro Siete Colores el cual le otorga el contraste turístico ideal, ofreciendo un montón de cosas para hacer en Purmamarca en total contacto con la naturaleza.
Hay muchos paseos para hacer en Purmamarca. Este pueblo
es uno de los más pintorescos que posee la quebrada de Humahuaca.
El tejido urbano con construcciones de adobe y techos de cardón
con tortas de barro, fue trazado en torno a la iglesia principal consagrada
bajo Santa Rosa de Lima, hoy declarada Monumento Nacional, por su disposición
arquitectónica y por las pinturas e imágenes cuzqueñas
que posee en su interior.
Este punto de interés, no se puede dejar de
visitar en Purmamarca. La plaza principal inundada
de colores, objetos y sonidos, en el interior y alrededor de la manzana,
ofrece toda la artesanía del norte argentino.
Alrededor del poblado las actividades para hacer en Purmamarca invitan a practicar deportes, caminatas y paseos por las distintas atracciones de Purmamarca. Se pude disfrutar del paisaje realizando excursiones de turismo contemplativo por el lecho del río homónimo, o por el Paseo de los Colorados, que posee hermosas vistas con conformaciones pétreas que fueron talladas naturalmente.
La imponente belleza de los cerros "rojos" del Paseo de los
Colorados es un recorrido obligado para todos los que visitan Purmamarca.
Se realiza en vehículo, o a pie. Desde la entrada del pueblo
son 4 km, para peatones, existen caminos secundarios y cortadas.
El más famosos de los cerros, el de los Siete Colores, lleva
ese nombre debido a las diferentes pigmentaciones que adquieren los
minerales que forman sus paredes. Este cerro es parte de la cordillera
Oriental y está ubicado inmediatamente al oeste del núcleo
poblacional de Purmamarca. invitando a los turistas
a practicar trekking, montañismo, mountain bike, cabalgatas,
parapente, o simplemente llegar hasta su mejor vista desde el camino
principal y sentarse a admirar el grandioso paisaje.
Otro tipo de paseos para hacer en Purmamarca nos llevarán
a recorrer las Salinas Grandes. La cuesta del Lipán es el camino
que se debe tomar para llegar hasta allí, durante el trayecto
no hay quien no quede maravillado por el ingenio humano, que con esfuerzo,
dedicación y, por sobre todo, conocimiento, logró un laberíntico
camino para traspasar los límites que marca la naturaleza y poder
comunicarse.
Iruya, es otro pueblito para conocer desde Purmamarca.
Se lo considera como el más lindo del Norte Argentino.
Sereno y antiguo, este pueblo se constituyó alrededor de 1750.
El olvido y la nostalgia de su edad han sido observados y comprendidos
por un boom turístico que lo ha posicionado como destino preferido
de miles de turistas.
Entre las cosas para hacer en Purmamarca,
si se llega en época de festividades, las celebraciones comunitarias
como el misa-chico, el culto a los difuntos o a la Pachamama y la música
autóctona ejecutada con quenas, cajas, erques y sikus son fantásticos
espectáculos para admirar. Este tipo de celebraciones entusiasman
a los turistas y denotan el fuerte arraigo de la cultura del lugar.
Hoy en día, llegan muchos turistas a Purmamarca
atraídos por las coloridas fotografías que recorren el
mundo a través de internet, contando historias de viajes y miles
de cosas que hacer en Purmamarca que llenan el alma y la retina de cada
visitante con los mejores recuerdos.
Para todos ellos el pueblo ofrece una interesante infraestructura en alojamiento y la distintiva gastronomía, que completan la oferta turística de Purmamarca.